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Video – Huye de las Tentaciones Sexuales - Adam McCain



Marcos 7:21-23 explica: Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.

Romanos 13:13-14 dice: Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.

1 Corintios 5:1-3 enseña: De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción? Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho.

1 Corintios 6:13-14 aclara: Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder.

Gálatas 5:19-21 advierte: Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

Efesios 5:3 comparte: Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;

Colosenses 3:5-6 comparte: Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia,

1 Tesalonicenses 4:3-5 asegura: pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios;

Me parte el corazón escuchar que los jóvenes son esclavos de su cuerpo y de sus deseos carnales. Somos hombres y mujeres destinados a la pureza. Muchas Escrituras resaltan la inmoralidad del pecado sexual. Los creyentes debemos evitar dicho pecado, ya que no es posible mostrar la más mínima intención de inmoralidad, porque el cuerpo no fue diseñado para pecado sexual, sino para Dios. La voluntad del Señor es la pureza, pero vivimos en una sociedad intensamente sexual, por lo que es difícil caminar alejados de la tentación. Cada segundo, veintiocho mil usuarios están conectados a internet viendo pornografía; cada treinta y nueve minutos, un nuevo video pornográfico es producido en USA. La industria pornográfica, solo en USA, genera más ganancias que Microsoft, Google, Yahoo, Apple y Netflix juntos, porque el pecado sexual es el cáncer de nuestra generación y parece ser la mayor fortaleza del enemigo. Pero nuestro Dios es más grande que la pornografía, es más poderoso que la masturbación, es más grandioso que cualquier pecado de la carne. Él nos librará si le clamamos de corazón.

1 Corintios 6:18-19 nos enseña: Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

La Biblia no nos dice que debemos pelear, no dice que debemos desafiar la tentación o filosofar sobre el pecado sexual, lo que debemos hacer es ¡huir! El problema es que no obedecemos y nos exponemos. El pecado sexual es poderoso, no sería una tentación si no fuera placentero. Por ser tentador tiene el poder de atraparte, así que no juegues con fuego, evita y huye. Durante los últimos siete años, he formado a más de cuatro mil quinientos líderes. Muchos me decían llenos de valor y fuerza: “Pastor Adam, transformaré el mundo, Dios me usará con poder”. Luego, en algún momento, estos tremendos líderes, se veían avergonzados y era fácil descubrir la razón. Por ejemplo, un joven con un fuerte llamado de Dios, virtuoso y determinado a la pureza, vio un anuncio de masajes y fue. Cuando la masajista le preguntó: “¿Le gustaría el paquete completo?” Él debió salir corriendo, pero se le olvidó toda la Escritura que había aprendido y lo que hizo fue preguntar a la chica: “¿Cuál es ese paquete?” Días después, en mi oficina, el joven lloraba y confesaba: “Pastor Adam, ¡entregué mi virginidad a una prostituta! Jamás podré dedicarme al ministerio”. Fue triste ver cómo el diablo buscaba destruirlo, pero no lo logró, porque finalmente, este joven se graduó y es ¡una máquina predicadora! De la peor forma aprendió que ante el pecado sexual, debe huir.

Génesis 39: 11-12 cuenta: aconteció que entró él un día en casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí. Y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces él dejó su ropa en las manos de ella, y huyó y salió.

Sansón, por ejemplo, no huyó y destruyó su destino, contrario a José quien sí salió corriendo de la tentación sexual, no peleó, no jugó, huyó. A este hombre de Dios le iba bien, todo lo que hacía prosperaba. Su amo egipcio, Potifar, lo puso a cargo de su casa, pero tenía una esposa ardiente a quien no le gustaba estar sola. Ella era como una tigresa que acosaba a José. Una tarde, le pidió que durmiera con ella y él huyó.  Si José lo hizo, ¿por qué no lo hacemos nosotros, si nuestro destino está en juego? Yo detesto el orgullo, pero no me atemoriza, no me gusta la amargura ni las drogas o la violencia, pero no me dan miedo, lo que me aterroriza es ver cristianos que siguen cayendo en pecados sexuales que son trampas mortales. Algunos dicen: “Todo está bien, yo puedo resistir, oraré, leeré más la Biblia, no faltaré al grupo, todo estará bien”. Pero eso no es suficiente, lo único que vale es huir.

Cuando decidas huir, hay tres cosas que debes hacer. Primero, debes humillarte de corazón y reconocer que necesitas ayuda. Lo segundo es entender que para vencer tienes que moverte con intensidad, correr, patear, brincar, no caminar suavemente, sino actuar con decisión. José venció el pecado porque actuó con intensidad y fuerza; Sansón fracasó porque jugó un juego peligroso y se dejó envolver. Lo tercero es demostrar firmeza y determinación para hacer notar que no te rendirás y que el pecado no te atrapará.

Algunos ministros cuyos rostros son famosos y han sido expuestos en homosexualismo y adulterio darían todo por retroceder el tiempo y aprender a caminar en pureza para evitar la destrucción de sus iglesias, de sus hogares y sus vidas. Tú tienes esa oportunidad ahora. Es tiempo de negarte a las relaciones sexuales con tu novio o novia, es momento que dejar que Dios te libere de la pornografía. Huye del pecado sexual y corre a los brazos del Señor quien dio Su vida en la cruz para liberarte. ¡Acepta el reto, haz ese pacto con Jesús, corrige tu camino y permite que Él te guíe para evitar la tentación!

Fuente: Casa de Dios

Disco – Jesus Culture - Awakening Live From Chicago


Entra a esta publicación para poder escuchar este sensacional disco

Información del disco:
Artista: Jesus Culture
Disco: Awakening - Live from Chicago
Genero: Rock pop
Año revisión: 2011
Track list:

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Fuente: Jesus Culture

Déboras 2013: En Búsqueda de Su Presencia



Tú tienes la oportunidad

de cambiar tu vida el 8 y 9 de febrero de 2013

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Video – Testimonio - Joe y Ada Rosa



Mi vida ha sido interesante. En casa me llevaban a la iglesia todos los días. Pero en cuanto pude me fui a vivir la vida loca e hice lo que me dio la gana. Si no buscas a Dios y no le abres tu corazón, hacer lo que te dé la gana es tentador. Claro que puedes hacerlo, pero te dejará vacío. En la iglesia nos decían: “Si tú mueres esta noche ¿a dónde irás?” Esa pregunta intentaba convencernos de que debíamos portarnos bien, pero en mi caso, en ese momento, no funcionó.

Comencé a fumar marihuana, luego, a consumir Heroína. Hice mil cosas que no tenía que hacer, pero que me gustaban. Sabemos que la paga del pecado es muerte, pero a cierta edad lo vemos lejano, sin darnos cuenta de que tarde o temprano pagaremos las consecuencias. No pensamos en eso porque queremos pasar un buen tiempo y ya. Antes de cumplir los diez y seis años ya tenía un hijo. Tengo cinco hijos, además de los dos con mi esposa. No tenía ninguna convicción o valor. Todo era permitido, aunque en mi corazón sabía que el Señor me llamaba y me esperaba.

Años después, me enrolé en el ejército. Yo le dije al militar que entrevistó, que me enviara a un lugar donde pudiera matar gente, donde fuera legal hacerlo. Él se sorprendió de mi actitud y me dijo que sería un buen soldado, pero primero debía entrenarme. Fui a la guerra en Viet nam. Cuando llegué al campamento, vi muchas bolsas plásticas verdes alineadas en el piso y alguien me dijo que eran los soldados que habían muerto esa semana y que el almacén estaba lleno otras bolsas con cuerpos de soldados que debía ser repatriados. Me inquieté y pensé que estaba en el lugar equivocado, pero me quedé. Por circunstancias extremas, me encarcelaron en Viet nam. Cuando regresé a USA, continué en prisión y luego recluido en un hospital psiquiátrico. Recuerdo que jugaba ajedrez con un amigo, loco, por supuesto. Yo no sabía jugar, pero solo tenía que decirle: “¡Jaque mate!” para que sorprendido me dijera: “¡Eres bueno!”

Por alguna razón se dieron cuenta de que no estaba mal de la cabeza y me soltaron con un bote de pastillas que me comía como si fueran dulces. En casa, comencé a hacer lo mismo de siempre, perderme en las drogas. Pero un día, en la calle, un tipo me dijo: “Jesucristo es el Salvador”. Era un gorila moreno con ropa, así que le di la razón, con tal de que me dejara tranquilo. En ese tiempo, tenía una novia que andaba en los mismos pasos que yo y una tarde, cansado de esa vida, le dije que me entregaría al Señor. Ella me respondió que estaba loco, a lo que le dije: “Tú también y deberías hacer lo mismo que yo”.

Busqué al gorila quien me introdujo en un programa de rehabilitación pentecostal. Cinco de ellos oraron por mí con tal intensidad, imponiéndome manos, que  se me quitó la ansiedad por la droga, pero me dejaron descuadrado y desconcertado. Pasé en esa congregación un tiempo, orábamos, participábamos en vigilias, compartíamos la Palabra, memorizábamos versículos bíblicos, pero Dios no hacía nada especial conmigo. Además, todos entraban a las reuniones con “su costillita”, con su esposa, y me dije: “Yo necesito una de esas”.  Pedí al Señor, pero no por una costilla sino por una chuleta. La cuestión estaba difícil porque ninguna mujer hubiera querido compartir su vida con un hombre con mis antecedentes. Entonces, un predicador dijo: “buscad y hallaréis, pedid y se os dará”, y me dediqué a buscar.

Cuando ya estaba bastante bien y estable, con el panorama de mi vida más claro, conocí a Ada. Ella se acercó buscando la misma ayuda que yo había encontrado, y luego de un tiempo, nos casamos, aunque nadie daba nada por ese matrimonio. Ahora, cuarenta años después, seguimos avanzando. No ha sido fácil, hemos sido compañeros, amigos, y hasta enemigos, pero hemos luchado juntos.

Mi esposo y yo hemos superado muchas situaciones. Nos encontramos cuando yo toqué fondo y busqué ayuda para salir de la adicción a la heroína que había destruido mi vida. En ese tiempo, yo vendía mi cuerpo por unos pesos y vivía en una relación lésbica. Entraba y salía de diferentes programas y nada funcionaba. Mi hermana, una amiga y yo planeábamos asaltar a personas porque necesitábamos satisfacer nuestra  necesidad de droga. Entonces, alguien me habló de Carlos Ortiz quien se convirtió en mi padre espiritual. Al ir a buscarlo, Joe nos recibió, nos habló de un centro de rehabilitación que abrirían para mujeres, anotó nuestros nombres en una lista y prometió llamarnos. Tiempo después, fui al centro de recuperación, y poco a poco mi corazón cambió. Yo le dije al Señor: “No tengo nada que perder, si de veras Tú eres Dios, cámbiame”.  No fue algo inmediato sino paso a paso, pero sucedió. Terminé el programa y me quedé como consejera. Yo deseaba encontrar el amor, pero ¿qué hombre me querría con mi pasado? Seguro ninguno, ¡mucho menos un latino!

Joe llegaba al centro de recuperación a cortar la grama. Las muchachas reían, él les predicaba y era muy agradable. Una tarde, me pidieron que le hiciera café y al ponerme en la tarea, lo encontré. Me habló muy bonito, me dio esperanza y palabras de ánimo. Me enamoré de él y nos casamos. Ha sido un excelente esposo y padre, por lo que le doy gracias a Dios por su vida. Estoy convencida de que el Señor sabe lo que necesitamos y nos lo da. Siempre ha sido maravilloso con nuestra familia.

Al planear casarnos, le dije a Joe que no podría darle hijos por una paliza que recibí por pleitos de drogas. Pero él me dijo: “Ten fe, ten fe”. Cuando quedé embarazada por primera vez, ¡no podía creerlo! El Señor me bendecía más de lo que yo hubiera imaginado. tuvimos dos hijos. El menor acaba de morir de cáncer, pero yo sé que está con Dios quien ha sido bueno con nosotros, nos rescató y nos ha bendecido grandemente. Nuestro Padre, el mismo que nos ha alcanzado, puede limpiar y enderezar tus veredas, porque es Dios de imposibles. No lo dudes, Él  te ama y desea restaurarte, como lo hizo con nosotros. Pídeselo, entrégale tu vida y lo hará.

Fuente: Casa de Dios

Video – El Ejército de Dios - Apóstol Benito Zamitiz



En estos últimos tiempos Dios está levantando un ejército muy poderoso para poder conquistar los territorios hostiles y poder extender el Reino de Dios a todo lugar.

1 Crónicas 12:22

Habla acerca de que todos los días había guerreros que se unían al ejército de David que fue nombrado como ejército de Dios. En fe y verdad Dios está levantando un ejército poderoso y es el deseo de Dios que tú seas parte de este ejército.

Todos los que venían eran guerreros valientes y fuertes, todos los que forman el ejército de Dios son guerreros fuertes y valientes, buscaban a David no porque conocían los escuadrones de David o su fama lo que hacia la diferencia entre los escuadrones de David y los del Rey Saúl era que se sentían como en familia.

Paul Wilbur en Coatzacoalcos, 23 de Febrero de 2013


Paul Wilbur en Coatzacoalcos, grabando su nueva producción musical Tu Gran Nombre. 23 de Febrero de 2013, Teatro de la Ciudad, compra tus boletos ya.

Toda la información que necesitas esta en la imagen.

Audio – Cruzando al otro lado - Pastor Andy Arguez


Entra a esta publicacion para poder escuchar este podcast - Naciste para pasar al otro lado.  Vas a tener situaciones que parecen imposible en tu vida - solo cree en Dios  - Que vas a cruzar al otro lado. Pierde la cabeza y creele a Dios.